Campos de Investigación

 

Diseño urbano como ámbito de empeño de escala múltiple y multidisciplinario

El compromiso con la ciudad en los campos del diseño urbano y la planificación urbana es un área de estudio multidisciplinar que abarca varios enfoques de formulación de políticas espaciales y fomenta la manifestación urbana y formal de visiones, demandas y objetivos políticos del espacio. Si se entiende la ciudad como un proceso socio-histórico, se deduce a raíz de esto que la relación entre la ciudad y sus diseñadores se encuentre en un estado de cambio continuo. Diversos niveles de escala, desde pequeños espacios residenciales y distritos (y sus micro-arquitecturas) hasta los patrones de asentamiento urbano y regional (y sus escalas de planificación urbana y regional), configuran el diseño y la planificación urbana, tanto en términos de contenido como de método, en diseño y en texto, en los barrios de la ciudad y en la metrópoli.

 

El estudio de diseño urbano y planificación urbana

El objetivo del siguiente esquema temático es establecer un pensamiento lateral y conexiones productivas entre los campos de investigación pertinentes. Esto permite a los estudiantes aprender gradualmente a equilibrar diferentes objetivos normativos y enfoques de expertos dentro y fuera del campo de la planificación, y a tener en cuenta diferentes factores que influyen en la política espacial. En consecuencia, se presentan a continuación las cinco áreas principales de estudio.

 

Campo de investigación: Cultura urbana 

Cuando se trata de cultura y desarrollo urbano, a raíz de cambios estructurales, creativos y artistas a menudo se esfuerzan por impulsar la economía de la ciudad. Una segunda área que se encuentra estrechamente relacionada con el debate cultural es el esfuerzo por vincular la cultura con temas de migración, diversidad étnica e integración. En los casos en los que estos enfoques definen claramente una visión centrada en la cultura urbana, el Centro de cultura urbana y espacio público tiene como objetivo un amplio entendimiento de la cultura urbana como una visión centrada en el desarrollo urbano. Esto implica a) los matices de las realidades de la vida cotidiana y las actividades diarias de las personas en la ciudad las cuales poseen una importancia decisiva para una compresión informada de la construcción y el diseño; b) la necesaria reflexión sobre los sistemas de valores normativos personales que están condicionados profesionalmente y biográficamente integrados en el desarrollo urbano por los creadores de la arquitectura y el planeamiento; c) metodológicamente, una perspectiva de estudios culturales que proporcione sistemáticamente enfoques multi-metódicos para la investigación de la cultura urbana orientada en la praxis que imparta un hábil diseño urbano con una selección y diversidad de métodos. La transdisciplinareidad, es decir, el intercambio entre la teoría y la práctica, no es un complemento al conjunto de instrumentos, sino su requisito previo fundamental. Una estrategia contemporánea para trabajar con el patrimonio cultural puede mejorar especialmente este enfoque mediante la reinterpretación de las culturas cotidianas de la ciudad. Así pues, las perspectivas culturales de la planificación de ciudades y del diseño urbano traen consigo un blindaje metodológico y posibilidades versátiles para revisar y enriquecer los instrumentos de diseño y planificación urbanos, y en consecuencia, poder construir y diseñar culturas por un lado, y por otro, hacer posible que la planificación y el diseño se involucren con la diferencia y la diversidad, con el “otro” en la ciudad con respecto a diversas categorías de diferencia, como la religión, la clase, la condición, el origen/nacionalidad/etnicidad, el género y la educación/antecedentes.

 

Campo de investigación: Economía urbana

Históricamente, el diseño urbano y la planificación urbana, han tenido un fuerte efecto económico en la política de tierras, la gestión de la tierra, la política de localización y la negociación de la renta de la tierra y la propiedad en la economía del bienestar. Las teorías sobre la relación entre el uso y el valor de intercambio del espacio también se ampliaron en torno al nuevo papel de las economías simbólicas (economías culturales, mediáticas y de atención) en el desarrollo urbano en el momento en que se acuñó el cambio estructural al comenzar la transición del fordismo al postfordismo. Por una parte, esos análisis se ocupan de la prestación municipal de servicios públicos básicos a los habitantes de la ciudad y de la alteración de las condiciones de la propiedad en la ciudad, y por otra, el diseño urbano y la planificación urbana se ocupan de diversas asociaciones y coaliciones por proyecto, con miras a la actividad de los mercados y los agentes del mercado en el espacio urbano. En el curso del cambio estructural, las coaliciones cooperativas se van forjando cada vez más entre el mercado, el estado, la sociedad civil y otras instituciones (como las asociaciones público-privadas, las concesiones de construcción o de servicios, las licitaciones, los contratos de diseño urbano, etc.). Además, durante las últimas décadas, las administraciones de las ciudades experimentaron un cambio empresarial (la “ciudad empresarial”) que las ciencias sociales han asumido con cierto escepticismo, y que se interpreta como un giro neoliberal. Mientras que el análisis económico de la economía urbana sigue siendo prioritario en los ámbitos de los servicios de infraestructura púbica (agua, gas, electricidad, recogida de residuos, etc.), los fundamentos de gestión (ciclos de vida de los proyectos, expectativas de rendimiento a corto plazo, control, etc.) también están ganando terreno en el sector público. Por consiguiente, las perspectivas económicas tienen un impacto significativo en el diseño urbano y la planificación de la ciudad. Proporcionan una visión de las innovaciones y los nuevos mercados de trabajo que prevalecen en la ciudad y, por consiguiente, de la reestructuración de la economía urbana. Sin embargo, al mismo tiempo, también señalan crisis económicas que acompañan el surgimiento de una estructura económica mundial y que llevan recurrentemente al declive y la decadencia del espacio urbano y las condiciones precarias de la vida urbana. Es tarea de esta área de estudio dilucidar el dilema de un desarrollo urbano capitalista inestable, propenso a las crisis y a su vez innovador, y explicarlo mediante ejemplos concretos. Para ello, se presenta una visión diferenciada, igualmente constructiva y crítica, de las diferentes contribuciones de la economía, la gestión empresarial y la investigación en ciencias sociales a los procesos de urbanización en el período del capitalismo tardío.

 

Campo de investigación: Ecología urbana

Un enfoque sostenible de los recursos naturales es un requisito previo especialmente necesario cuando muchas personas viven juntas en un espacio reducido. Por un lado, las ciudades son, por lo tanto, ecosistemas ecológicamente densos y climáticamente contaminados, pero al mismo tiempo también presentan nuevos nichos y oportunidades para proteger recursos escasos (flora, fauna, el mundo social). En este campo de estudio, se discuten las dinámicas entre la ciudad y lo rural, y las estrategias de superación de la oposición urbano-rural, agudizando la visión de los “otros” habitantes urbanos (plantas, animales, virus, nano-partículas, etc.). Los aspectos de recuperación de tierras, conversión, usos provisionales y reutilización de terrenos baldíos urbanos, espacios abiertos y plantas bajas desempeñan un papel fundamental en este sentido, al igual que las nuevas ideas innovadoras sobre la energía urbana y la producción de recursos (como la piscicultura en edificios urbanos). En otra escala de decisiones de planificación espacial, es necesario examinar los aspectos del cambio climático, la política climática urbana y la protección del clima, así como los cambios en la política energética (nacional, regional y local) y sus repercusiones en la ecología urbana y la política ambiental urbana, en lo que respecta a sus efectos en el diseño urbano y la planificación urbana. Las perspectivas ecológicas son indispensables para la práctica de la planificación urbana, por lo que este campo de investigación tiene por objetivo impartir y profundizar los conocimientos espaciales de los estudiantes sobre cuestiones urgentes de la política ambiental, como la protección del clima, la conservación de recursos y el uso de la energía, en relación con el análisis del espacio vital. Además, se están haciendo conexiones con la ecología del paisaje, la planificación y el diseño de espacios abiertos.

 

Campo de investigación: Sociedad urbana

Como área de estudio, la sociedad urbana se refiere al posicionamiento de los planificadores dentro de los procesos de construcción, diseño y participación, y aborda las desventajas espaciales, las periferias y las demandas y requisitos espaciales de los grupos marginados de la ciudad (como los grupos con menores posibilidades de acceso a la educación y al trabajo cualificado) con el mismo rigor que los de la sociedad mayoritaria (incluidas las clases medias urbanas, los diferentes entornos urbanos, los recién llegados a la educación, etc.). Además de las pautas de vivienda planificadas, construidas y diseñadas y sus múltiples efectos en la actividad social, las características espaciales constitutivas de la acción social también pasan a primer plano/adelante: a nivel micro, los procesos de planificación (de desarrollo), la planificación por parte de los colectivos de base (por ejemplo: ONGs y otros agentes de la sociedad civil y asociaciones, etc.), todos tienen un papel, junto con las visiones sociológicas y socio-espaciales de los procesos de diseño del espacio público. En el nivel meso, tratamos el vínculo entre el individuo (nivel micro) y las instituciones en varios campos de relevancia (trabajo, familia, política, escuela, ocio, cultura, vivienda, etc.), así como el vínculo entre el Estado, la economía y la sociedad civil (por ejemplo, a través de los sindicatos, las ONGs, las iglesias y las asociaciones). A nivel macro también se discuten los aspectos sociopolíticos, técnicos y políticos de la planificación y el diseño urbano y su transformación histórica. Como áreas de estudio orientadas al diseño y la arquitectura, que ofrecen una perspectiva diferenciada de las necesidades polifacéticas, hábitos/modos de vida y prácticas cotidianas de grupos sociales muy diferentes en la ciudad, median en las consideraciones éticas y de planificación de los posibles planeamientos de un enfoque negociado de la planificación y el diseño de la ciudad, como actor social colectivo. También se utilizan enfoques arraigados en la sociología de las innovaciones y de las organizaciones para seguir avanzando en la investigación sobre las innovaciones sociales, especialmente en lo que respeta a las administraciones municipales como agentes innovadores. La tarea del estudio de la sociedad urbana consiste en concebir conceptos teóricos (activos) del espacio, junto con enfoques orientados a la práctica de diseño urbano, como campos de acción estructurados metodológicamente y caracterizados por un desarrollo espacial de la ciudad valorado de formas distintas. Los rasgos demográficos y las características de los patrones de asentamiento son elementos que se discuten en el discurso espacio-sociológico sobre la ciudad, junto con los temas de movilidad y el comportamiento ambiental.

 

Campo de investigación: Política urbana

Una visión de la relación entre el diseño urbano, la planificación urbana y la política urbana permite, en primer lugar, en el contexto de los análisis de políticas, una explicación del contenido, los objetivos y los métodos de la política urbana como un campo de acción real que se divide en varios sub-campos: la política de desarrollo urbano, la política de planificación urbana, la política de espacio abierto y ambiental, la política de diseño urbano y otros campos pertinentes de la política urbana (incluida la política social y del mercado laboral, la política educativa y cultural, la política sanitaria y la política de integración). En segundo lugar, una visión del marco estructural de la política (análisis de la política urbana) amplía este análisis de la política orientado a los resultados al marco de organización política establecido entre el distrito, la ciudad-Estado, la región y el Estado en el lugar respectivo. A raíz de esta comprensión, el desarrollo urbano puede concebirse como una institución en el marco del Estado democrático que está dotada de tareas, responsabilidades y recursos (soberanos) y que actúa con un “interés público” definido. Una visión de la historia del diseño y la planificación urbana deja claro que estas instituciones están conformadas de manera muy diferente por actores, protagonistas y personalidades específicas con modos de acción, percepciones y actitudes especializados, con los que se compromete el enfoque del institucionalismo centrado en los actores, entre otros. En tercer lugar, el análisis político (sobre el terreno) y el análisis institucional de las medidas estructurales y la capacidad de configurar los procesos políticos se complementan con la investigación orientada a la aportación de los procesos de la política de desarrollo urbano (como los proyectos en curso), los agentes implicados, incluidos sus recursos e intereses, y la forma en que se adopta la decisión política (resolución de conflictos, creación de consenso, tratamiento de la disidencia, etc.). Aquí, la transferencia de conocimientos también juega un papel central con respecto a las culturas y los medios políticos. Para una investigación diferenciada de las políticas, el sistema de gobierno y la política en sus interacciones en la política urbana, la gobernanza puede utilizarse como un instrumento analítico, en el que también debe reflejarse metódicamente una crítica de la gobernanza como retórica afirmativa del neoliberalismo realmente existente. En un sentido más amplio, el campo de la política urbana se ocupa de las perspectivas de acción política en la ciudad: con la política institucionalizada (partidos, gobiernos, administraciones, programas políticos) y con “lo político” en la ciudad (partidos políticos en la esfera pública, manifestaciones, protestas, movimientos sociales). Incluso en la interrelación de estos dos ámbitos de acción donde las formas representativas de la democracia se encuentran con una comprensión fundamentalmente democrática del derecho a la ciudad, surgen prácticas emancipadoras para los diferentes residentes de la ciudad (ciudadanos con derecho a voto, así como habitantes de la ciudad sin derecho a voto, como los niños, los recién llegados, los residentes internacionales, etc.); y existe un potencial público urbano crítico, y por lo tanto, el control de la acción del Estado por parte de muchos. Sin embargo, esto no ocurre automáticamente, y a veces los espacios públicos y los numerosos conflictos en los espacios públicos mostrarán que funcionan como sismógrafos de la paz social en la ciudad y la región. Este campo de investigación no sólo cumple la tarea de analizar coherentemente el funcionamiento interno del diseño urbano y los procesos de planificación de la ciudad, sino que también ilumina las funciones básicas de estas disciplinas, así como su transformación.

 

Priorización de los campos de investigación

Los cinco temas mencionados anteriormente – cultura urbana, economía urbana, ecología urbana, sociedad urbana y política urbana – se evalúan inicialmente como de igual valor para la planificación y el diseño urbano. Éstos se influyen mutuamente entre si y a otros campos continuamente, y por lo tanto no siempre se distinguen claramente unos de otros. La imagen anterior resume los cinco campos de investigación que permiten la opción de vincularse a otros cursos y cátedras de la TU Wien y otras universidades.